Las dirigencias de la coalición oficialista conformada por Morena, el Partido Verde (PVEM) y el Partido del Trabajo (PT) han anunciado el endurecimiento de los filtros y candados internos para la selección de sus aspirantes a las 17 gubernaturas que se renovarán en el proceso electoral. Esta estrategia busca blindar el proceso de selección y garantizar la integridad de quienes se postulen a las coordinaciones estatales, exigiendo el cumplimiento estricto de las normas internas e implementando revisiones exhaustivas de los perfiles para mitigar riesgos de rupturas y asegurar la cohesión del movimiento en casi la totalidad de las entidades en disputa.
A pesar de que la propuesta de establecer filtros a nivel institucional para revisar la integridad de los candidatos ha abierto un debate con las autoridades electorales —donde el Instituto Nacional Electoral (INE) ha manifestado sus limitaciones para actuar como juez y parte en las revisiones internas de los partidos—, la alianza oficialista mantiene la firme intención de aplicar sus propios mecanismos de control. Con las convocatorias en marcha y el registro de aspirantes programado, las mesas nacionales de elecciones definirán un número acotado de perfiles por estado para someterlos a encuestas, advirtiendo que no habrá excepciones en las reglas con el fin de consolidar candidaturas competitivas y blindadas de cara a las próximas elecciones locales.

