La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, ha firmado y enviado al Congreso de la Unión una iniciativa clave de Ley General para Prevenir, Investigar, Sancionar y Reparar el Daño por el Delito de Feminicidio. La propuesta busca establecer un criterio nacional unificado y endurecer las penas severamente, proyectando condenas de entre 50 y 70 años de prisión para quienes cometan este crimen de odio. El proyecto también contempla 19 circunstancias agravantes para elevar el castigo, las cuales aplicarían en casos donde las víctimas pertenezcan a sectores de alta vulnerabilidad como niñas, adolescentes, mujeres embarazadas, periodistas o migrantes.
El principal objetivo de esta reforma estructural es combatir la disparidad jurídica y los vacíos legales que actualmente complican la procuración de justicia en el país. Al homologar las reglas de investigación en todas las fiscalías estatales, el gobierno federal busca garantizar que los asesinatos de mujeres dejen de catalogarse incorrectamente bajo otras figuras delictivas o incluso como suicidios. La iniciativa subraya además que el feminicidio, su sanción y la debida reparación del daño serán imprescriptibles, reafirmando una política de cero impunidad frente a la peor expresión de violencia machista.

