Alrededor de 10,000 personas se movilizaron en las calles de Estocolmo para exigir acciones urgentes y medidas más contundentes contra el cambio climático, a pocas semanas de las elecciones generales programadas para septiembre en Suecia. La marcha reunió a una diversa coalición de activistas, organizaciones juveniles, sindicatos y defensores de los derechos humanos, contando también con la presencia de la reconocida activista Greta Thunberg. Los manifestantes criticaron duramente las actuales políticas medioambientales del gobierno y denunciaron que la plataforma política existente no responde a la gravedad que señala la ciencia global.
La masiva protesta elevó la presión sobre las distintas fuerzas políticas en un momento decisivo del debate electoral, ya que el clima se mantiene entre las mayores prioridades de la ciudadanía sueca. Mientras la oposición y los grupos ecologistas señalan la lentitud en la reducción de emisiones, el Ejecutivo defiende que la transición hacia una economía libre de combustibles fósiles debe realizarse de forma gradual para no menoscabar la competitividad empresarial del país. De este modo, la movilización dejó en claro que la transición energética y el compromiso ecológico serán factores clave al momento de definir las urnas.

