Los precios del petróleo registraron un repunte superior al 5 por ciento tras el recrudecimiento de las tensiones militares entre Estados Unidos e Irán, lo que generó un ambiente de incertidumbre en los mercados energéticos globales. El crudo Brent experimentó un alza del 5.2 por ciento, situándose cerca de los 78 dólares por barril, mientras que el West Texas Intermediate (WTI) también mostró incrementos significativos, impulsados por el temor de los inversionistas ante una posible escalada del conflicto en una región estratégica para el suministro mundial.
Este incremento responde directamente a la ruptura de la tregua acordada previamente, luego de que el gobierno estadounidense anunciara el fin del alto al fuego y lanzara nuevos ataques contra objetivos iraníes. La situación se ha visto agravada por la revocación de las exenciones que permitían a Irán vender su crudo en el mercado internacional y las crecientes amenazas sobre el tránsito marítimo en el Estrecho de Ormuz, un punto crítico para las exportaciones petroleras que ha elevado la volatilidad y los costos operativos en el sector.

