El Gobierno de Jalisco entregó formalmente al Congreso del Estado el Plan Hídrico Estatal, un documento de planeación de más de 400 cuartillas que busca garantizar el abasto y la calidad de agua en el Área Metropolitana de Guadalajara a corto, mediano y largo plazo. De forma paralela, sectores de la oposición exigieron en Zapopan la apertura de un parlamento abierto que incluya a la sociedad civil y a la academia para discutir a fondo la mala potabilización y las deficiencias del SIAPA, al tiempo que alcaldes de la metrópoli solicitaron al Senado restaurar fondos federales para costear la millonaria infraestructura necesaria en redes y saneamiento.
Para dar respuesta inmediata a las demandas ciudadanas antes de que concluyan las discusiones legislativas de fondo, las autoridades anunciaron la puesta en marcha de un plan emergente con una inversión de 100 millones de pesos. Esta estrategia temporal contempla la distribución gratuita de garrafones, el abasto a través de pipas domiciliarias y la instalación de plantas potabilizadoras móviles en espacios públicos de las colonias más afectadas por la mala calidad del líquido en la zona metropolitana, fijando los primeros plazos de solución técnica total hacia finales de este año y principios de 2027.

