Un doble terremoto de magnitudes 7.2 y 7.5 sacudió la región centro-norte de Venezuela la tarde de este miércoles 24 de junio de 2026, convirtiéndose en uno de los eventos sísmicos más potentes registrados en el país desde 1900. De acuerdo con el Servicio Geológico de los Estados Unidos (USGS), los epicentros se localizaron en las inmediaciones de San Felipe y Yumare, en el estado Yaracuy, registrando una profundidad superficial que amplificó el impacto de las ondas. El intenso movimiento provocó escenas de pánico y evacuaciones masivas, llegando a sentirse con fuerza en gran parte del territorio nacional e incluso en varias regiones de Colombia.
Las autoridades locales reportan graves afectaciones en la infraestructura, cortes de energía eléctrica y el colapso de múltiples viviendas y edificios, con especial impacto en Caracas y el estado costero de La Guaira, declarada como zona de desastre. El primer balance oficial provisional detalla decenas de víctimas mortales y cientos de heridos que ya están siendo atendidos en centros de salud. Ante la magnitud de la emergencia, el gobierno decretó la activación del Estado Mayor, la suspensión de actividades escolares y laborales no esenciales por el resto de la semana, y ya se coordinan los primeros equipos de rescate internacionales para apoyar en la búsqueda de sobrevivientes entre los escombros.

