Venezuela alcanzó un hito operativo al situar su producción de crudo en 1.23 millones de barriles diarios (bpd), la cifra más alta registrada desde febrero de 2019. El repunte representa un incremento sostenido impulsado por la flexibilización de licencias de operación y la firma de más de 50 acuerdos estratégicos en áreas de petróleo y gas con empresas privadas e internacionales, buscando estabilizar la oferta energética tras años de marcada contracción productiva.
A pesar de este incremento, las autoridades señalaron que la economía del país aún enfrenta desafíos estructurales tras más de dos décadas de sanciones e inestabilidad financiera. Sin embargo, el Ejecutivo nacional prevé sostener la tendencia al alza mediante la incorporación de nuevas inversiones en más de 76 áreas productivas y la ampliación de licencias de exploración, confiando en que el dinamismo del sector petrolero sirva como palanca clave para la recuperación macroeconómica.

