La coyuntura política en Sinaloa dio un giro decisivo tras confirmarse la aprobación de una nueva licencia temporal por tiempo indefinido interpuesta por el gobernador Rubén Rocha Moya, a solo horas de haber intentado reincorporarse a sus funciones. La decisión de apartarse nuevamente del Ejecutivo estatal desató un intenso debate entre las distintas fuerzas políticas: mientras el grupo parlamentario de Morena llamó a mantener la estabilidad institucional en la entidad, partidos de oposición como el PRI, PAN y Movimiento Ciudadano demandaron la designación de un perfil independiente, desvinculado de la administración saliente y con capacidad operativa para hacer frente a los desafíos en materia de gobernabilidad y seguridad.
Ante este escenario, la Diputación Permanente del Congreso del Estado de Sinaloa avaló la solicitud de separación y convocó a un periodo extraordinario de sesiones para avanzar en la designación del gobernador interino. En el ámbito federal, la presidenta Claudia Sheinbaum calificó la decisión de solicitar licencia como un acto conveniente para la tranquilidad del estado, descartando presiones directas y señalando que el proceso de sucesión interina se desarrollará estrictamente bajo los causes legales que establece la constitución estatal.
Para ampliar los detalles sobre el desarrollo de esta coyuntura y las reacciones institucionales, puedes ver el informe en ¡Hoy Sinaloa tendrá nuevo gobernador tras la solicitud de licencia!, que da contexto al periodo extraordinario del Congreso estatal tras la solicitud de licencia.

