Jalisco ha reafirmado su papel como el principal motor exportador no fronterizo de México, destacando por un crecimiento notable en sus ventas al extranjero que supera con creces la media nacional. Este impulso en el comercio exterior ha permitido a la entidad escalar posiciones a nivel general y romper récords históricos de facturación, posicionándose como la locomotora económica del occidente del país. La fortaleza de su infraestructura productiva y una sólida alineación entre el sector privado y las políticas de desarrollo estatal han sido fundamentales para consolidar esta posición competitiva sin depender de una frontera geográfica directa.
El dinamismo exportador del estado se concentra principalmente en la industria de alta tecnología, donde la fabricación de equipos de cómputo, componentes electrónicos y dispositivos de comunicación representa la mayor parte de los envíos internacionales. A este ecosistema de innovación se suman sectores tradicionales y consolidados como el agroindustrial, la industria automotriz y de bebidas. Teniendo a Estados Unidos como su principal socio comercial, junto con una creciente diversificación hacia mercados en Europa, Asia y América Latina, Jalisco fortalece la atracción de inversión extranjera y impulsa la generación de empleos de alto valor agregado.

