En el marco de las giras de supervisión en los límites entre el Estado de México y Puebla, el Gobierno Federal planteó formalmente renombrar el emblemático paraje natural e histórico conocido como Paso de Cortés. La iniciativa oficial propone rebautizar la zona intervolcánica como el «Paso de los Pueblos Indígenas», un cambio que pretende modificar la narrativa del sitio hacia una perspectiva de dignidad comunitaria.
La propuesta busca revalorizar la memoria histórica y visibilizar la herencia cultural de las comunidades originarias que habitan los alrrededores del Popocatépetl y el Iztaccíhuatl. El proyecto no solo implicará modificaciones operativas en la señalización del Parque Nacional, sino también un plan integral para impulsar el ecoturismo responsable administrado por los propios pobladores locales.

