Los precios internacionales del petróleo registraron un drástico repunte acercándose a la barrera de los 100 dólares por barril, tras una nueva oleada de ataques contra embarcaciones y petroleros en el Mar Rojo. La intensificación de las ofensivas por parte de las milicias hutíes en esta crucial arteria marítima ha encendido las alarmas de los inversionistas, provocando un alza inmediata en los indicadores globales de referencia —como el crudo Brent y el West Texas Intermediate (WTI)— ante el temor inminente de una interrupción severa en el suministro mundial de hidrocarburos.
El desvío forzado de buques cisterna hacia rutas más largas y costosas alrededor del continente africano no solo incrementa drásticamente los fletes de transporte, sino que reaviva la amenaza de una nueva ola inflacionaria global. Analistas del sector advierten que la persistencia de esta tensión geopolítica en el estrecho de Bab el-Mandeb podría desestabilizar el comercio internacional de mercancías y materias primas, manteniendo una alta volatilidad en el costo de los combustibles durante los próximos meses.

