La Selección de España se coronó campeona del mundo por segunda vez en su historia tras derrotar 1-0 a Argentina en una intensa final disputada en el MetLife Stadium de Nueva Jersey. El equipo dirigido por Luis de la Fuente ratificó su gran momento futbolístico al dominar la posesión y el ritmo del encuentro frente a los defensores del título. La paridad se rompió en la prórroga, específicamente al minuto 106, gracias a una anotación del atacante Ferran Torres tras una asistencia de cabeza por parte de Nico Williams, desatando la euforia de la afición ibérica.
Con este histórico triunfo, el conjunto español consolida un exitoso recambio generacional que devuelve a la «Furia Roja» a la cima del balompié internacional, 16 años después de su primera estrella conseguida en Sudáfrica 2010. A lo largo de la fase eliminatoria, el cuadro europeo demostró una notable solidez defensiva y un contundente juego asociativo que le permitió dejar en el camino a potencias de la talla de Portugal, Bélgica y Francia, sellando así un torneo inolvidable que corona a esta nueva camada de futbolistas como los monarcas absolutos del planeta.

