La presidenta Claudia Sheinbaum calificó como una «provocación» las intensas manifestaciones y bloqueos realizados por la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) en las inmediaciones de las sedes mundialistas, a tan solo días de la inauguración de la Copa del Mundo. Durante su conferencia de prensa, la mandataria afirmó que, si bien su gobierno respeta de manera irrestricta el derecho a la libre expresión y la protesta social, la radicalización de las acciones del magisterio en momentos de tan alta visibilidad internacional busca generar desestabilización artificial. Sheinbaum enfatizó que las mesas de diálogo con el sindicato han permanecido abiertas, por lo que consideró injustificadas las afectaciones a la ciudadanía y a los visitantes extranjeros.
Por su parte, los líderes de la CNTE rechazaron los señalamientos del Ejecutivo y aseguraron que la movilización no busca sabotear el evento deportivo, sino visibilizar que sus demandas históricas —como la abrogación total de la reforma educativa y los aumentos salariales— siguen sin resolverse. Ante este panorama, el Gobierno Federal, en coordinación con las autoridades locales, anunció el despliegue de un operativo de seguridad y vialidad para garantizar el libre acceso a los estadios y el desarrollo pacífico de la justa mundialista, reiterando el llamado a los docentes para regresar a los canales institucionales de negociación sin afectar la imagen del país.

