El debut de Ferrari en el mundo de los coches 100% eléctricos es, sin duda, uno de los lanzamientos más disruptivos del año. Se llama Ferrari Luce (que significa «Luz» en italiano) y llega rompiendo absolutamente todos los moldes tradicionales de Maranello.
No es un superdeportivo clásico de dos asientos, sino una especie de GT de cuatro puertas y cinco plazas (el primer cinco plazas en la historia de la marca). El coche ha sido diseñado en colaboración con Jony Ive (el legendario exjefe de diseño de Apple), lo que explica su estética futurista, minimalista y fuertemente enfocada en el cristal.
Cuenta con un sistema de cuatro motores eléctricos (uno en cada rueda) que generan una potencia conjunta de 1,035 caballos de fuerza. Esto le permite acelerar de 0 a 100 km/h en solo 2.5 segundos y alcanzar una velocidad máxima de 310 km/h. Monta una enorme batería de 122 kWh con arquitectura de 800 voltios. Promete una autonomía de unas 330 millas (530 km). Ferrari ha dejado claro que prefirieron priorizar la dinámica de conducción y la ligereza (pesa menos de 2,300 kg, excelente para su tamaño) antes que buscar autonomías récord.
Como es de esperar, el primer Ferrari eléctrico no es para cualquiera. Su precio de salida en Europa es de 550,000 euros

